Según el estudio “What you don’t know about steam traps” de la empresa SteamLoc2, la mayoría de las revisiones de las trampas de vapor se realizan anualmente. Una revisión anual de este tipo da como resultado un costo de falla que equivale a USD 3,320 de pérdidas energéticas por trampa en 6 meses y 3,4 ton de CO2 emitidas por trampa.
Elevar la frecuencia de monitoreo reducirá el tiempo de falla, pero también aumentará los costos internos o externos para realizar estos chequeos.
Algunos sensores están integrados en cada trampa, estos tienen un costo de solución alrededor de los
950 dólares por trampa, el cual resulta ser bastante caro para la industria.
Existen soluciones desde 60 dólares por trampa pero estas solo muestran cuando la trampa ya ha fallado completamente abierta o cerrada y no incluyen el cáclulo de la cantidad de vapor.